CRÓNICA SAHARA BIKE 2007  
Cronica2007

La Septima Edición se desarrolló desde  Tinerhir,  a través de los verdes palmerales del Vallèe du Dràa, hasta Agdz, en las puertas del Sahara.

Se ha celebrado en la pasada semana santa – DEL 1 AL 08 DE ABRIL -  la septima edición del SAHARA BIKE. Una ruta que se ha convertido en toda una clásica de las travesías en mountain bike. Organizada por ALVENTUS y por EXTREME SPORT, el Sahara Bike busca los parajes situados más al sur de Marruecos, una ruta impresionante en si misma y que además viene a ser un complemento para todos los que han realizado el Trans Atlas, uniendo así casi 800 kms. de pistas de tierra en uno de los parajes más fabulosos de Africa.

Como el año pasado el desplazamiento desde España se realizó en vuelo a Marrakech para evitar el pesado viaje en bus –acortándose en líneas generales la duración del programa- pero sin quitar ninguna etapa manteniendo así la más pura esencia de este Raid.

En busca del desierto.
Este año ponen rumbo al desierto más de cuarenta personas, entre participantes y acompañantes, un variado grupo de toda España y de Portugal, con la novedad de una cada vez mayor participación femenina. Marrakech recibe a los participantes con una inesperada lluvia a mares. Salimos directamente para Tinehir, y otra novedad, dejando para el final del viaje la visita a ciudad.  A las tres iniciamos el traslado con una caravana de 4 furgonetas, 1 camion y 4 vehículos todoterreno. Son 370 km que nos enseñan una gran variedad de paisajes y al paso del Tizi N´Tichka nos espera una increíble sorpresa, esta nevando ¡¡¡. Por fortuna, tras superar el puerto y detrás de las cumbres ya podemos mirar con tranquilidad  un cielo sereno y un poderosa  luna llena que nos adelantan el buen tiempo que tuvimos toda la semana. Llegamos al Hotel Todra de Tinerhir a las once de la noche y tras la cena, acompañada de musica y baile tradicional,  llega la hora de descansar. Todo el mundo está nervioso y con ganas de ponerse en marcha.Cita a las siete para el desayuno y desembalar las bicicletas mientras se distribuyen los sacos para el picnic y los dorsales.. foto1Esta primera tapa nos va a adentrar en pleno macizo del Anti Atlas, en las estribaciones de Djebel Saghro, unas montañas desérticas y desafiantes, de colores negros, rojos y ocres, todo un paisaje africano. Comienzan las primeras pendientes y con ello el cordón multicolor comienza a alargarse considerablemente, configurándose el perfil que sería la tónica del grupo en las siguientes etapas. En un primer plano se encontraban aquellos participantes que pensaban sacarle el máximo jugo deportivo al raid, disputándose los primeros puestos de la competición, y en un  segundo e incluso tercer escalón estarían aquellos que centran sus esfuerzos en poder realizar su objetivo primordial: la travesía del trazado de esta cuarta edición del Sahara Bike: trescientos kms. de aventura. Se suceden dos pequeños puertos y entramos en un paisaje muy hermoso, el viento ligero deja el cielo sereno y templa la temperatura. Los primeros ciclistas en  llegar fueron Juanlu de Cordoba y Telmo de Portugal. El campamento se situa en el precioso oasis de montaña de Iknioun,  donde el equipo de cocina ya ha montado las tiendas y preparan la cena. Hace frío, una temperatura no habitual para esta época y al  calor de la hoguera y después de una buena cena todos comentamos los pormenores de la jornada.

La segunda etapa se caracteriza por adentrarse de lleno en el corazón del Anti Atlas, son más de ochenta kms. que nos van a llevar a atravesar la cordillera y posteriormente bajar a los palmerales de Tazzarine. A poco de salir y de calentar en una pista larga y llana el recorrido se convierte en un espectacular trazado que va a poner a prueba a todos los/as bikers. Estamos en un paisaje de “geografía lunar”, un paisaje sobrecogedor pero no menos hermoso. En el km. 21 termina la dura escalada del puerto, estamos en el Tizi Tamazert, a 2.015. mts. de altitud. El cordón de ciclistas se estira de manera considerable. No es ganar lo que más importa en el Sahara Bike, reconforta más saber que estás a más de dos mil mts. de altura y que hacia el sur se extiende el inmenso Sahara... y que no hay montañas más altas desde aquí a las montañas Tassili,  dos mil quinientos  kilómetros más al sur, en Mali.

La ruta continua y vaya paisaje más espectacular. Un descenso que es todo una filigrana de pista que se retuerce formando “mil curvas” hasta llegar a los llanos de Tazlout. En una pequeña jaima todo el grupo se entrega a hidratarse convenientemente. La llanura de Tazlout está presidida por dos enigmáticas montañas: “Bab Ben Alí”, dos formidables obeliscos de rocas basálticas que surgen como flechas hacia el cielo. Dos montañas sagradas para los bereberes de la región, los Ait Atta.

Continuamos y aparecen los primeros palmerales mientras nos enfrentamos a las grandes llanuras que anteceden a Nekob. El aire es cálido, aunque este año y a diferencia de los anteriores tenemos suerte y sopla suave, algo que sin duda reconforta a todos. participantes.  Poco a poco todo el grupo va llegando, muy cansados, al oasis de Tiouririne, en las proximidades de Tazarine. Cómo se agradece un baño con agua de pozo en estos momentos. Mientras tanto la organización se afana en preparar una buena cena que reconforte al equipo de lo que ha sido una dura jornada. La noche cae lentamente sobre el palmeral en este rincón perdido que compone la segunda etapa de este raid africano.

Acacias a la vista.
fotoLa tercera etapa se va a caracterizar por su colorido y ambiente, netamente africanos. Los primeros kms. vamos a pedalear  por una bonita pista que se abre paso entre acacias, el árbol típico de la sabana africana. Es el tercer día de pedaleo, el grupo rueda compacto y contento después de la dura jornada de ayer. Tras unos veinte kms. el paisaje cambia de pronto y nos adentramos en un cañón de colosal magnitud, son esas las sorpresas que siempre nos deparan estos paisajes. De pronto ruedas por un gran llano, como de pronto el paisaje te regala una enigmática visión. Hoy la etapa es más relajante. Antonio reagrupa a todos/as para tomar un picnic en lo alto del puerto.  Sube un viento fuerte. Bajamos y  cruzando un rio seco a pocos kilómetros encontramos un pequeño campamento de nomadas árabes. Seguimos y rodamos por un paisaje eminentemente llano hasta llegar a la aldea de Tuna N´Arab. La Organización ha montado el campamento en un paraje bellísimo, bajo el palmeral y junto a la aldea, una aldea que resume todo lo que podemos imaginar de un bello pueblo del desierto: casas de adobe, un pequeño y refrescante “hamman”, una mezquita, amabilidad... y todo un enjambre de niños que vienen a curiosear a la pequeña y efímera “aldea” multicolor que en minutos hemos instalado. El viento se hace ahora más fuerte y vamos prontos todos a cobijarnos en las tiendas.   Es el “harmatán”, ese viento sahariano  que “vive” en estos parajes a veces “dormido” y a veces, como ahora, muy “despierto”.  

 

El Valle del Draá.
Hoy, etapa corta y rápida a la que se une el calor . Dispondremos de todo el día para poder disfrutar del recorrido. Los “pros” hoy tendrán el último día para demostrar todo su poderío sobre la bici. Etapa llana, para rodadores y los mas competitivos se desafían en una carrera de 26kms, Paulo, Pablo y Telmo son los primeros. El grupo más numeroso pedalea a su ritmo y todos nos juntamos en el mercado de Beni Zouli, demasiado auténtico y exótico como  para perdérselo. La pista sale de Tuna y va a rodar por una gran “hammada” , una gran llanura calcinada y desprovista de cualquier tipo de vegetación, anticipo de las grandes “hammadas” saharianas de  Tademait y Guir. Una tierra, como decimos, calcinada pero no desprovista de encanto, de ese encanto de la soledad, de la plenitud, de lo salvaje. En Beni Zouli se instala el control de la etapa puntuable.

fotoTras Beni Zouli la ruta se adentra en el Valle del Draá. Una inmensa franja verde recorre estos calcinados parajes, un río de importancia del que ya los geógrafos clásicos Plinio y Ptolomeo dejaron constancia en sus escritos como un “río plagado de cocodrilos”. Hoy, lejos de aquéllos tiempos,  una animada avifauna vive a la sombra del palmeral, un palmeral que acoge huertos y frutales dando una nota de frescor sin igual en muchos kilómetros a la redonda. A partir de aquí, el grupo de bikers se adentra en una zona de difícil orientación entre los laberintos del palmeral y la sucesión de pequeños poblados pero al final de la tarde y tras el control de la organización todo el mundo descansa en el hermoso campamento de la Kasbah de Tinsouline. Todo un paisaje sensual de palmeras y huertos junto a una de las más antiguas y hermosas Kasbash del Valle del Draá y en una hermosa tarde de este sur marroquí. La práctica totalidad del grupo acude al “hamman” del pueblo a “desempolvarse” y acicalarse. La cena amenizada por el croar de las ranas pone  punto y seguido en ésta última acampada sahariana.Nuestro último pedaleo por el majestuoso Valle del Draá hasta llegar a la localidad de Agdz va a consistir en 57 ksm de animada etapa. Pedaleamos tratando de retener los lugares por los que hemos pedaleado, de conservar nuestras vivencias. Estamos conociendo un país, de la mejor manera que se puede conocer, en bicicleta, sin grandes prisas, disfrutando de los paisajes, de las gentes, de nuevos amigos/as. Disfrutando de las noches estrelladas entorno al fuego, en una amena tertulia con los nuevos colegas...

La ruta a veces discurre entre el palmeral, a veces se encarama a la montaña a través de duros pedregales, pero siempre siguiendo el curso del enigmático río que kms. más abajo desaparecerá en las arenas saharianas. El Valle del Draá fue también una ruta histórica entre el Mediterráneo y Africa Negra y por ello nuestro pedalear se ve presidido por enormes Kasbash y Ksars, robustas construcciones que son testigos mudos de la ajetreada historia medieval de estos parajes. Este año, además, y por suerte encontramos el añadido de fiestas locales religiosas que se venían celebrando a lo  largo el camino  y donde los lugareños desplegaban sus trajes multicolores a la vez que se afanaban en el toque de instrumentos de donde surgen antiquísimas melodías… El oasis de Agdz pone final a esta septiema edición del SAHARA BIKE. Una merecida ducha caliente, una cama y una reparadora cena precedió a la entrega de premios y diplomas de participación.  Una noche de alegría para todos, para los primeros clasificados sobremanera, pero también para todos aquéllos/as que lograron el reto personal de realizar esta travesía de los desiertos que es de lo que al fin y  al cabo se trata. Mención especial también para el grupo de acompañantes, nutrido grupo que disfrutó con el recorrido por estas desoladas pistas y que en todo momento colaboraron con el desarrollo de la expedición.

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Atrás quedaron los terribles puertos y las áridas llanuras, los amables oasis, los niños que nos salían al encuentro... fueron trescientos kms. de vivencias, de aventura, de descubrirnos a nosotros mismos. Esto es el SAHARA BIKE. Os esperamos en la octava  edición¡¡¡.

La Organización quiere mostrar su agradecimiento a las entidades y empresas colaboradoras:    HERO - EUROPEA DE SEGUROS  - MITO  -  BUJARKAY - AÑOS LUZ – CHIP SPORT – MAXIM SPORT NUTRITION – AIR EUROPA

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Texto:
FRANCESCA PALADINI y
FAUSTINO RODRÍGUEZ QUINTANILLA

 

SE HA EDITADO TAMBIEN UN DVD CON UN REPORTAJE AMPLIO DE LA RUTA, SI ESTAS INTERESADO EN RECIBIRLO PUEDES SOLICITARLO EN NUESTRA OFICINA.  Se trata de un video promocional de coste gratuito.