| CRÓNICA 2007 |
Mucho más que un Raid el TRANS ATLAS EN MOUNTAIN BIKE se ha convertido en una gran cita anual para todos los aficionados a la bicicleta de montaña. Un gran encuentro con montañas lejanas, desiertos, oasis, páramos, palmerales, llanuras, colores, sabores, olores, nubes, frío, pueblos, estrellas, tierra, arena, piedras, agua, gentes...
Y este año, a esta introducción con la que abrimos habría que añadir lluvia, la granizada… . Elementos, que lejos de empañar la ¡15! Edición sin duda la acrecentaron en desafío y aventura.
De nuevo este año el grupo voló a Marrakech en vuelos desde Madrid y Barcelona.
2007, sesenta participantes en la quince edición del TRANS ATLAS.

Una variada representación de toda España: andaluces, canarios, castellanos, catalanes, madrileños, murcianos, valencianos, asturianos, aragoneses, vascos, extremeños, y bikers hasta de un país lejano como Costa Rica, de donde vinieron nuestras ya amigos Gilbert y Javier.
La tarde cae plácida cuando el vuelo de Air Europa aterriza en Marrakech, la temperatura muy suave y los todos cálidos del atardecer hacen que nada más abrirse la puerta del aviòn se entre de lleno en un ambiente sensualmente africano. Nada hacía presagiar la tormenta, era como la calma que precede al huracán. Tras la primera toma de contacto con Marruecos y una noche de descanso en Marrakech la expedición se pone en marcha para ir rodeando todo el Atlas Central en busca de las llanuras de Midelt. Por fin, antes del medio día aparece Zeida y los contrafuertes del Ayachi, una montaña de 3.700 mts., el comienzo de la aventura. Primer campamento, es la hora de poner a punto las bicis, primera reunión, cena y a dormir bajo un cielo que comenzaba a velarse, lejos de las miles de estrellas a las que normalmente nos tiene acostumbrados..

Las primeras montañas.
Todo un enjambre de niños rodea al nutrido grupo de bikers ante la improvisada salida. El colorido de la indumentaria pone, mientras, una nota de frescura en los ocres y rojos de las tierras calcinadas. Comienza el pedaleo abriendo boca en una etapa de 63 kms.. La pista atraviesa el llamado “Plató” o meseta “Arida” –una gran planicie devastada por los tiempos con el telón de fondo del Djebel Masker y del Djebel Ayachi-, para adentrarse entre pueblecillos y encarar el primer puerto, el Tizi N¨Zou. El grupo marchaba compacto al principio, pero, a medida que empiezan las primeras rampas fuertes, comienzan los primeros demarrajes, configurándose el perfil que sería la tónica del grupo en las siguientes etapas. En un primer plano se encontraban aquéllos participantes que pensaban sacarle el máximo jugo deportivo al Raid y en un segundo e incluso tercer escalón estarían aquéllos que centran sus esfuerzos en poder realizar su objetivo primordial: la travesía completa del Alto Atlas. Pero, la cordillera empieza a cubrirse con espectaculares “cúmulos nimbus”, preciosas nubes que se elevan al cielo después de rebotar con las montañas, como hermosos pero suficientemente amenazadores “hongos”. De pronto, con una velocidad inusitada el cielo estalla y las nubes descargan con toda su furia un aluvión de agua. Esta lluvia, aunque desigual y no tan abundante como el temporal de hace ahora justo dos años pone en guardia a los organizadores. La lluvia en el Alto Atlas es peligrosa y en cuestión de segundos puede poner dramática la situación. Los bikers pedalean como pueden los equipos de apoyo de la Organización se emplean en intentar dar una solución alternativa a la acampada de esta noche. La moto de apoyo con Jesús y Juan C. Nájera –Director Técnico Raid- realiza innumerables enlaces al objeto de controlar a la numerosa expedición y medir el estado de fuerzas de los ciclistas. Faustino Rodríguez –Director General del Raid- toma la decisión dadas las circunstancias de no instalar campamento ante el cariz de los acontecimientos. Faustino busca refugio – no es fácil para más de 60 personas- en el pequeño poblado de Tounfite. Como siempre, la hospitalidad marroquí se pone de manifiesto y tras una pequeña negociación toda la Expedición pasará la noche en un bar- salón y en unas habitaciones que a modo de improvisado “hotel” acogerán al grupo. Poco a poco van llegando todos/as. Caras de sufrimiento, de cansancio que tras un mínimo de entrada en calor se reconfortan y se sobreponen dada la aventura que se está sucediendo y dado el espectáculo con el que la naturaleza nos ha querido dar la “bienvenida” a este rincón del Atlas. Es la hora de tomar bebidas calientes y relajarnos mientras esperamos la merecida cena.
Tras la cena, la Organización reúne a todos los participantes y expone la situación. No es clara la previsión para los próximos días y en este sentido el estado de la meteorología nos condicionará para si el tiempo se vuelve estable seguir con el trazado previsto o por el contrario y, en aras a la seguridad del grupo, buscar los pasos alternativos más seguros y fiables para llevar a buen término el resultado final de la travesía. En este sentido, la Organización apela al sentido de aventura de los participantes y espera de todos/as la colaboración necesaria máxime en estos momentos en los que tendremos que cambiar casi todo el programa e improvisar sobre la marcha. Dicho y hecho, toda la Expedición se vuelca con el ofrecimiento de los organizadores y vamos a dormir con buen ánimo.

Afortunadamente amanece radiante. Un calido sol arriba con el día. Seguiremos con el itinerario previsto. La segunda etapa se caracteriza por adentrarse de lleno en el corazón del Atlas, son más de 60 kms. que nos sumergen en lo más profundo del Alto Atlas. Desde la aldea de Agudim el recorrido se convierte en un espectacular trazado que sigue el curso de un río, chapoteos, vados, agua y barro... ponen a prueba a máquinas y bikers. Terminado el duro pero a la vez divertido trazado del río la ruta escala un pequeño puerto de “geografía lunar”, un paisaje sobrecogedor pero no menos hermoso. El descenso se realiza a través de bosques de cedros y espectaculares montañas donde se refugian el “Arrui” o muflón del Atlas y hasta la huidiza pantera. Al final de la tarde y con un cordón de bikers muy estirado se alcanza el idílico lugar de acampada situado junto a la casa forestal de Agnefou. Una buena cena reconforta a todo el grupo después de lo que ha sido una gran jornada. Una acogedora hoguera anima la tertulia en una noche muy fría.

Lagos a la vista.
La etapa de hoy nos va a enfrentar al primer puerto “serio” de la ruta: el Tizi N´Soual. Son más de 40 kms., de los cuales 12 son de escalada puntuable hasta la cima del puerto. Los hermosos paisajes se van sucediendo y la pista se hace aún si cabe más dura, en algunos tramos con pendientes por encima de 10%. La pista no da respiro y poco a poco van llegando todos los participantes a lo alto del Puerto.
Mientras, la espectacular visión del Atlas reconforta a todos. El fuerte viento nos hace bajar pronto y buscar el final de etapa en el espectacular paraje del Plató de los Lagos. Un merecido baño y bebidas calientes nos reconfortan en esta tercera etapa del Raid, donde los cuerpos empiezan a pedir descanso.

La puerta del desierto.
La cuarta etapa, la “etapa reina”, de 82 kms. seguía al principio un trazado casi llano a través de los característicos altiplanos del Atlas; el recorrido, jalonado de pequeños pueblos, hace las delicias de la chiquillería que en cada villorrio persiguen a los ciclistas. Hay reagrupación en Agoudal, clásico cruce de pistas del Atlas. El tiempo está desapacible, hace frío y caen algunas gotas de agua y geranizo… Sin duda estos elementos van a poner a prueba a todos, desde la Organización intentamos animar antes las adversidades: “esto es el Trans Atlas...”. Aquí, en Agudal va a comenzar la escalada de un larguísimo y famoso “puerto”, el “Tizi NOuano, de casi tres mil mts. del alutra. Una escalada de 23 kms. y que será la última puntuables. El pelotón se estira de forma considerable a través de una larga pista que atraviesa formidables parajes desolados. El viento hace de las suyas y castiga con fuerza los sufridos rostros. En lo alto del puerto tan sólo el regalo de una sensacional vista sobre las “hammadas” o “tierras vacías”, preludio del Sahara, el inicio de las colosales Gargantas del Dadés... un paraje que deja a todos alucinados. Por fin, una buena merienda recibe a los participantes en la que será la última acampada.
Los últimos 35 kms. hasta Msemrir van a suponer el encuentro con los oasis y los palmerales para “salir” por las espectaculares Gargantas del Dadés.
Atrás quedaron los terribles puertos y las desoladas llanuras, los valles perdidos y la amabilidad de las gentes, los gélidos vientos y los cielos azules. Pero también quedaron atrás horas de alegría compartidas por todos, de un fenomenal disgusto-el accidente- con final feliz. Conciliando el sueño un pensamiento se hacia presente: mañana volveremos a bajar. “Inch Alá” (Si Alá quiere).

Queremos acabar esta CRONICA OFICIAL con unas palabras sacadas de un artículo realizado por Joaquín, uno de los participantes del Raid 2005:
“Eran esos momentos de recogimiento cuando paraba y podía ver a los demás en lontananza zigzagueando senderos, dibujados en un tapiz entre ocre y rojizo. En los precisos instantes que se acallaba el rechinar de los tubulares y cesaba el replicar de los engranajes sentía el silencio, inmiscuyéndome en la grandeza del desierto, disfrutando en solitario de esas lomas onduladas, gargantas arañadas al terreno, verdes valles y fructíferos vergeles, contemplando el curvilíneo serpentear de los meandros de tantos río y ramblizos fieros de lluvias torrenciales”. …
“Y al final cuando se destensen nuestros cuadriceps y gemelos, embotados de sangre oxigenada y todos volvamos a la rutina, quedarán para cada cual aquéllos momentos cincelados en el recuerdo”.
Joaquín González. Molina de Segura.
La Organización quiere dar las gracias a todos los participantes y acompañantes en general. También, nuestro especial agradecimiento a entidades y empresas colaboradoras:
HERO AÑOS LUZ EUROPEA DE SEGUROS AMIGOS DEL CICLISMO.COM BUJARKAY. CAMINAR. GRANDES ESPACIOS. BIKE
Texto y fotos: FAUSTINO RODRIGUEZ QUINTANILLA
EMPRESA ORGANIZADORAS:
ALVENTUS VIAJES
EXTREM SPORT