CRÓNICA 2006  
raid

Dos ruedas y un sinfín de montañas.

Mucho más que un Raid el TRANS ATLAS EN MOUNTAIN BIKE se ha convertido en una gran cita anual para todos los aficionados a la bicicleta de montaña. Un gran encuentro con montañas lejanas, desiertos, oasis, páramos, palmerales, llanuras, colores, sabores, olores, nubes, frío, pueblos, estrellas, tierra, arena, piedras, agua, gentes...

Este año estrenábamos una nueva ruta y por vez primera todo el grupo se desplazó en avión a Marrakech desde ciudades como Madrid y Barcelona.

raid

 

2006, más de sesenta participantes en la catorce edición del TRANS ATLAS.

Este año, las inscripciones se cubrieron en un tiempo “record”. Una variada representación de todas España: andaluces, canarios, castellanos, catalanes, madrileños, murcianos, valencianos, asturianos, aragoneses, vascos, extremeños, asturianos, gallegos… nos dimos cita en Marrakech para participar en la 14 Edición del Raid Trans Atlas, el más veterano de cuántos se organizan fuera de nuestras fronteras.

Una tarde plácida y casi veraniega recibe a los grupos a la llegada a Marrakech, las caras de expectación se van sucediendo y pronto, tras la primera reunión con la organización, los participantes se lanzan a disfrutar de los encantos de una de las ciudades más atrayentes del norte de Africa.

Tras la primera toma de contacto con Marruecos y una noche de descanso en Marrekech la expedición se pone en marcha. Este año, la primera parte del itinerario va a cambiar habiendo la Organización previsto un nuevo, singular, atrayente y espectacular recorrido. Toda la expedición es trasladada a la pequeña localidad de Azilal para después llegar hasta la pequeña población de Ait Mehamed, a los pies del Alto Atlas Central. Aquí esperan ya parte de la Organización: camión de apoyo, vehículos 4x4, moto de apoyo y enlaces, cocineros, sanitario, etc. Es el momento de relajarse y de estirar las piernas, de empezar a conocerse, de sumergirse en el paisaje anhelado, Manu el mecánico instala rápidamente su improvisado taller y las máquinas empiezan a ponerse a punto, se reparten los dorsales y las caras de nervios se suceden hasta la espera de la salida.

raid

 

Las primeras montañas.
El colorido de la indumentaria pone, mientras, una nota de frescura en los ocres y rojos de las tierras calcinadas. Comienza el pedaleo abriendo boca en una etapa de 60 kms.. La pista de hoy es ancah y buena si bien hay que prestar atención en los descensos a la gravilla existente. Frente a nosotros encontramos la primera gran montaña, el Djebel Azourki, de 3.400 m.. La ruta es muy solitaria, apenas encontramos pequeñas casas de pastores, vamos encarando pequeños puertos que serán el aperitivo de los muchos que tendremos que franquear en estos días. El grupo marchaba compacto al principio, pero, a medida que empiezan las primeras rampas fuertes, comienzan los primeros demarrajes, configurándose el perfil que sería la tónica del grupo en las siguientes etapas. En un primer plano se encontraban aquéllos participantes que pensaban sacarle el máximo jugo deportivo al Raid y en un segundo e incluso tercer escalón estarían aquéllos que centran sus esfuerzos en poder realizar su objetivo primordial: la travesía completa del Alto Atlas. En el km. 23 alcanzamos el puerto de Tizi Tirguist abriéndose ante nosotros un paraje espectacular.

A cada paso vamos descubriendo nuevos parajes y ejemplares de encinas y sabinas centenarias, todo un deleite para nuestros sentidos. Tras los paisajes austeros y extremadamente salvajes de la primera parte de la etapa la ruta prosigue a través del feraz valle de Ahansal. Encontramos características poblaciones como Zaouia Ahansal y Amezrai instalándose el primer campamento a orillas del caudaloso río Ahansal. Caras de cansancio pero también de satisfacción y alegría es la tónica de la expedición. Tras la merienda, comienza la animada vida del campamento, es la hora de cambiar impresiones, de repasar las máquinas donde Manu el mecánico se emplea a fondo, de disfrutar del paisaje y de la caida de la tarde, de conocer nuevos amigos… esto y mucho más es el Trans Atlas. Junto a mí un animado participante del conocido Club de BTT “Agacha el Lomo” comenta con exclamación: “Esto es el “Dakar” del mountain bike”. Tras la cena, llega el momento de explicar la ruta del día siguiente, de hablar sobre las montañas del Atlas, su geografía, sus gentes…

raid


Segunda etapa. La etapa de hoy nos va a llevar a través de un trazado espectacular. La primera parte nos adentra en un paisaje sorprendente y siempre variado. Cruzamos grandes extensiones de bosques compuestos por Pinos de Aleppo. La ruta encara fuertes pendientes, subidas y bajadas para llegar a la población de Zaouia Tanga atravesando parte de la recién creada Reserva Natural de Tanga. Aquí encontramos la mítica montaña denominada la “Catedral de Rocas”, una formidable montaña “isla” que emerge descomunal y solitaria sobre el valle de Ahansal en su confluencia con el Melloul. A partir de aquí, vamos a seguir precisamente ese último valle, el Melloul. La pista, ahora, se hace más abrupta. Nos encontramos ante una de las más hermosas pistas de montaña del Atlas. El recorrido, muy salvaje, se adentra en las Gargantas del Melloul. La pista aparece excavada en la roca y tiene vuelos a veces por la izquierda y otras por la derecha. Atravesamos sugestivos puentes de hierro y madera y la organización pide prudencia a todos los bikers, sobre todo a los “pro”. Poco a poco la garganta se va abriendo y por fin después de una preciosa pero dura jornada todos llegamos a las inmediaciones de Anergui, un remoto rincón del Atlas. Baños en el río, repaso de bicis y tertulia animada ponen toda la mejor cara de los campamentos del Trans Atlas. Cena, reunión y un cielo plagado de estrellas acoge a los últimos en ir al “saco” en una noche fría. La Expedición sigue su curso.

 

Pedaleando en la luna, el “Plató de los lagos”
La tercera etapa se va a caracterizar por ser una jornada de bastante dureza. Se trata de la “etapa” reina del Raid. Nada más comenzar nos enfrentamos a la primera dificultad del día, se trata de la escalada del Tizi Aguerdazegzaou, un puerto de 2530 m. con rampas y tramos con fuertes pendientes.

Desde Anergui comienza la escalada puntuable hasta la cima del puerto. . Los hermosos paisajes se van sucediendo y el trazado se va haciendo duro por momentos, en algunos tramos con pendientes por encima de 10%. La ruta no da respiro y poco a poco van llegando todos los participantes a lo alto del Puerto.

Mientras, la espectacular visión del Atlas reconforta a todos. Tras un buen rato de descanso la ruta prosigue ahora por zonas más pobladas, pasamos por pequeños pueblos como Tasraft y Taghout. A partir de aquì el recorrido se adentra y discurre vadeando arroyos y ríos convirtiendo la etapa en un divertido terreno de aventura. Los paisajes soberbios se van sucediendo y ya por la tarde aún nos queda una última escalada, el puerto de Bab Ouyad, que nos dará acceso al Plató de los lagos. La tarde empieza a caer definitivamente cuando los primeros bikers llegan al acogedor campamento. Aún queda el grupo más numeroso y algunos incluso llegarán ayudados con las luces de los vehículos de asistencia. Es la hora de reponer fuerzas, de tomar bebidas calientes – el frío se deja sentir en estas soledades-, del merecido descanso, hoy no hay ni ganas de repasar las bicis. Por fin llega la merecida cena y un fantástico cielo estrellado pone fin a esta larga jornada.

raid

 

 

La puerta del desierto.
La cuarta etapa, seguía al principio un trazado casi llano a través de los característicos altiplanos del Atlas; el recorrido, jalonado de pequeños pueblos, hace las delicias de la chiquillería que en cada villorrio persiguen a los ciclistas. Hay reagrupación en Agoudal, clásico cruce de pistas del Atlas. Al contrario que en otras ediciones del Trans Atlas, el tiempo está perfecto, apenas sopla el temido viento que en otras ocasiones pone en jaque a los bikers. Aquí , en Agudal va a comenzar la escalada de un larguísimo y famoso “puerto”, el “Tizi NOuano”, de casi tres mil mts. del altura. Una escalada de 23 kms. y que será la última puntuable. El pelotón se estira de forma considerable a través de una larga pista que atraviesa formidables parajes desolados. En lo alto del puerto tan sólo el regalo de una sensacional vista sobre los precipicios y “cañones” de esta zona del Atlas, sobre las “hammadas” o “tierras vacías”, preludio del Sahara, el inicio de las colosales Gargantas del Dadés... un paraje que deja a todos alucinados. Por fin, una buena merienda recibe a los participantes en la que será la última acampada.

Los últimos 55 kms. van a suponer el encuentro con los oasis y los palmerales para “salir” por las espectaculares Gargantas del Dadés, . Entrando en las Gargantas y ya por asfalto se alcanza el hotelito que nos daría cobijo en la última etapa. La catorce dición del RAID TRANS ATLAS EN MOUNTAIN BIKE había finalizado. Una merecida ducha caliente, una cama y una reparadora cena precedió a la entrega de premios y diplomas. Una noche de alegría para todos; para los primeros clasificados sobremanera, pero también para todos aquéllos/as que lograron el reto personal de atravesar la Cordillera del Atlas que es de lo que al fin y al cabo se trata. .

Atrás quedaron los terribles puertos y las desoladas llanuras, los valles perdidos y la amabilidad de las gentes, los cielos azules, la alegría compartida, los nuevos amigos/as. Conciliando el sueño un pensamiento se hacia presente: mañana volveremos a bajar. “Inch Alá” (Si Alá quiere).

raid

 

Queremos acabar esta CRONICA OFICIAL con unas palabras sacadas de un artículo realizado por Joaquín González, participante en una de las ediciones anteriores del Raid:

“Eran esos momentos de recogimiento cuando paraba y podía ver a los demás en lontananza zigzagueando senderos, dibujados en un tapiz entre ocre y rojizo. En los precisos instantes que se acallaba el rechinar de los tubulares y cesaba el replicar de los engranajes sentía el silencio, inmiscuyéndome en la grandeza del desierto, disfrutando en solitario de esas lomas onduladas, gargantas arañadas al terreno, verdes valles y fructíferos vergeles, contemplando el curvilíneo serpentear de los meandros de tantos río y ramblizos fieros de lluvias torrenciales”. …

“Y al final cuando se destensen nuestros cuadriceps y gemelos, embotados de sangre oxigenada y todos volvamos a la rutina, quedarán para cada cual aquéllos momentos cincelados en el recuerdo”.

Joaquín González. Molina de Segura.

 

La Organización quiere dar las gracias a todos los participantes y acompañantes en general. También, nuestro especial agradecimiento a entidades y empresas colaboradoras:

HERO AÑOS LUZ EUROPEA DE SEGUROS AMIGOS DEL CICLISMO.COM BUJARKAY. CAMINAR. GRANDES ESPACIOS. BIKE. SOLO BICI.

Texto y fotos: FAUSTINO RODRIGUEZ QUINTANILLA

EMPRESA ORGANIZADORAS:

  • ALVENTUS VIAJES
  • EXTREM SPORT