| PARQUE DE DOÑANA |
El domingo 17 de febrero tuvo lugar el primer itinerario interpretativo en el Espacio Natural de Doñana organizado por Alventus.
La jornada discurrió en ese cálido ambiente de compañerismo y pasión por la naturaleza que esta empresa imprime siempre en sus actividades.
Nuestro itinerario comenzó con un recorrido a pie por el arroyo de la Rocina a través del cual descubrimos los primeros tesoros botánicos y faunísticos del Parque. La generosa explicación de Juanma, nuestro experto guía, nos ayudó a situarnos en el entorno. La formación de las marismas, las peculiaridades geológicas, botánicas y faunísticas del Parque así como las reseñas históricas y mitológicas despertaron al momento todos nuestros sentidos, impregnándose de las excelencias del entorno.
La fina lluvia caída durante la mañana nos sumió, más si cabe, en el encanto de este bosque del terciario haciéndonos conscientes de la importancia del agua como elemento necesario del ecosistema lacustre.
Las visitas a los centros de información del Acebrón y del Acebuche completaron nuestros conocimientos de historia, tradiciones, aprovechamiento de los recursos, etc. del entorno de Doñana.
Tras la comida nos detuvimos en un punto de observación de aves en el Acebuche donde, gracias al telescopio y los prismáticos, pudimos ver los calamones, las fochas, las gallinetas y otras especies de aves como la cigüeña y el aguilucho lagunero que nos regaló una magnífica exhibición de vuelo en busca de comida sobre la marisma. Nada que envidiarle a los mejores documentales de la televisión!!!
El siguiente destino de la jornada fue la laguna del Jaral. El itinerario por las dunas fósiles nos trasladó a otro ecosistema dominado por las sorprendentes formaciones de dunas recubiertas por una peculiar flora: jaras, jaguarzos, pinos piñoneros, camarinas, etc. El viento de levante nos dio su bienvenida al asomarnos al acantilado de las dunas.
Más tarde nos trasladamos a la “madre” del Rocío para observar el atardecer en la marisma. De nuevo los potentes medios ópticos que llevábamos nos hicieron disfrutar de ese momento salvaje y misterioso del Parque divisando poderosos ciervos, caballos y otras especies de aves como espátulas, “morillos”, flamencos, etc. removiendo el fondo para obtener su alimento.
La calidad y profusión de los comentarios y explicaciones de nuestro guía así como su atenta respuesta a todas nuestras preguntas aumentaron sobremanera nuestros conocimientos científicos y culturales de Doñana y nos hicieron participar en primera persona de las maravillas de este Parque.
La magia de Doñana se fue apagando poco a poco con los últimos rayos de sol. Delante nuestra la marisma exultante de vida salvaje y el deseo de volver pronto a recorrerla.