Dia 16

fotoLlegó el “gran día”. He dormido poco y mal, nervioso. Son las 04,30 hrs. de la madrugada y el cielo ¡ está estrellado !. Tomamos algo y, lentamente nos ponemos en camino. ... Nos amanece en el pequeño “hombro” cercano al glaciar del Stok. Caminamos bien y animados. ... Hacemos una media ladera y nos adentramos en el glaciar, un glaciar “suave” pero más grande de lo que esperaba. En frente, la cara norte de un pico “satélite” del Stok muestra unos “séracs” hermosos y desafiantes. Atravesamos el glaciar y nos acaricia el sol. Por encima del glaciar, en una zona de rocas desnudas, hacemos un alto para recuperar fuerzas. Vemos alguna gente que nos precede llegando a la arista somital. Parece que estamos ¡ engañosamente cerca !!!!. Franky y Adolfo toman la delantera y suben a buen paso.

fotoSeguimos yo, Consuelo y Juan Carlos, en este orden. Paso a paso y muy fatigosamente vamos superando las pendientes dirigiéndonos a una brecha que nos franquea el paso hacia la arista final del Stok. Ascendemos y ascendemos y prueba de ello es que el panorama a nuestro alrededor es cada vez más amplio, más alucinante..., el glaciar va quedando muy abajo y empezamos a dominar otras cumbres. ¡ Por fin ¡, alcanzamos la arista. Al otro lado vemos infinidad de montañas que no conocemos de Ladakh, Zanskar y hasta del Karakorum. El abismo que se abre es bestial y centenares de metros caen hacia valles innominados y salvajes. Descubrimos parte del itinerario que hemos venido siguiendo estos días mientras le hemos dado “vueltas” a esta montaña. Nos sentamos y descansamos un buen rato.

fotoSin ganas comemos algo, Nangyal abre la clásica fiambrera con chapatis y papas cocidas. Apenas engullimos unas “papas” rayando los seis mil mts. y nos encontramos muy cansados, la cumbre nos parece ahora más lejos..., pero tenemos que seguir. Un buen rato de descanso nos recupera. Pienso en el mal de altura..., pero me controlo bien, me recuero cuando descanso. Sigo subiendo, animo a Consuelo, que tiene ganas de abandonar, y a Juan Carlos. La arista se complica un poco y aparecen algunos pasos aéreos de roca, subo y subo, Nangyal nos anima diciendo que queda poco... el día está extraordinario, cielo azul cobalto y una ligera brisa, nada de viento... ¡ ya veo la cima ! , y a mis compañeros Franky y Adolfo que acaban de llegar. Paramos a tomar aliento cada “cinco pasos”. Por fin, estoy a pocos metros, grabo algo con el vídeo y me emociono, me caen algunas lágrimas.

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En estos momentos me pasan rápidos por la mente otros años de mi trayectoria montañera, otros amigos, mi familia... ALCANZO LA CIMA. Me abrazo con mis compañeros, en especial con Franky, con el que tantas montañas he subido. Descanso mientras admiro un soberbio panorama que se abre a 360º, desde el Karakorum a las montañas del Tibet. Llega Consuelo y al poco Juan Carlos. Abrazos y fotos. Estamos más de una hora disfrutando de la cima. Comenzamos a bajar, la cumbre es ya pasado de un presente que se nos escapa sin que queramos. Han sido 6.121 mts. de nuestra vida.

Faustino Rodríguez Quintanilla